Cuentan las guardianas de la sabiduría que una tarde de primavera pasean una estudiante y su maestra por las orillas de un hermoso río…

La maestra emanaba ese brillo de los que pueden ver la esencia en todo y la estudiante se sentía elevada cada vez que disfrutaba de su presencia.

El fluir del rio se escuchaba entre el canto de los pájaros que adornaban las flores, completando la armonía del momento…

Y la estudiante dijo, -Maestra estoy algo confundida, Como sabré donde se encuentra lo que me corresponde desde el Amor­?

Maestra  -Dime Niña, Cual fue tu intención al venir aquí hoy?

Estudiante -Muy sencillo maestra, mi intención es aprender con usted, porque me inspira a ser mejor y elegiría su compañía entre un millón- dijo la estudiante, que era muy apasionada…

Maestra –Bien, Cuando te muevan las mismas intenciones hacia un lugar, sabrás que te corresponde desde el Amor.

La maestra y la estudiante compartieron muchas tardes después de aquella y cuentan que otras grandes aventuras y enseñanzas tuvo después la estudiante, pero que nunca olvido a su maestra que siempre ha estado presente en su corazón.

Como aquellos paseos junto al rio, en los cuales la estudiante apenas comenzaba a aprender el Amor…

“Las tardes con mi maestra”, Veronica Endevini copyrigth,2018.