Llego con  la noche despacio,  sin anunciarme

como en el sueño de nuestras  Almas

Casi puedes adivinarlo

Inmersos en  el  gran océano  inconsciente

hacemos olas suaves

  las profundidades nos reciben misteriosas y cálidas  

Siempre volvemos a la orilla

con  el amanecer dorado

Somos guardianes de nuestros sueños más preciados

Casi puedo adivinarlos

El  baile de la mañana entre olas,  nos alcanza

Y en  la playa de un nuevo despertar

nos  Adivinamos Dorados