Huida de Madrugada

Dedicado a todos los que un día dejamos de huir y nos comprometimos con la valiente aventura de conquistar nuestro propio corazón. Verónica

Huida de Madrugada

Traté de huir de nosotros tantas veces…

Me compré una peluca rosa y esa madrugada acabe tomando margaritas picantes en un bar del centro de Madrid

A la mañana siguiente solo la peluca rosa y yo. 

 

Me fuí a las noches del viejo Berlín me disfrace de gótica y de madrugada terminé en un antro repleto de vampiros sedientos

A la mañana siguiente un gato negro que me miraba y yo.

 

Me puse el bikini y viaje al trópico y esa madrugada parece ser que la pase bailando salsa en el Malecón de la Habana…

A la mañana siguiente una maraca, mi cama y yo.

 

Un poco desesperada opte por el Sur y me perdí  en el inmenso Buenos Aires; esa madrugada solo lloré con un tango que tocaba un borracho al bandoneón

A la mañana siguiente mi pasaporte europeo, el avión y yo.

 

Y cosas de la vida, aquella mañana que recordé el camino hasta tu casa

tu puerta estaba entreabierta; ahí estabas tan tranquilo y leyendo sentado

después de tantas huidas, bailes, pelucas y madrugadas

no hizo falta ni explicarte, pues para tí Amor, el tiempo no había pasado.

tren

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